Un año sin Mariano

El 20 de Octubre se cumplió un año del asesinato del joven Mariano Ferreyra, militante de la UJS-PO, en manos de una patota de la Unión Ferroviaria. Desde El Germen sentimos la necesidad de recordarlo y de seguir exigiendo justicia y castigo para los actores materiales e intelectuales de tan horrible crimen, porque la Argentina no puede permitir ningún crimen más por luchas populares.

Nos resulta paradójico que la conducción de un gremio convoque a una fuerza de choque para acallar la voz de trabajadores ferroviarios que realizaban dicha protesta, ya que se espera que estas entidades defiendan y luchen por sus trabajadores. Dichos trabajadores luchaban por mejores condiciones de trabajo, para poder tener los mismos derechos que otros compañeros que sí eran reconocidos por la empresa que concesiona dicha línea de trenes.

Pero cuando analizamos los móviles del crimen, percibimos que dicha manifestación afectaba directamente los intereses económicos y políticos en términos personales de la cúpula sindical: José Pedraza controlaba la cooperativa de trabajo que presta servicios a UGOFE (co-administradora de la línea Roca), donde varios trabajadores habían sido desafectados de la actividad laboral, y a su vez, percibían un retiro mensual correspondiente a un tercio del salario de convenio.

El desarrollo de esta tercerización laboral, instrumentada a través de cooperativas que operan en contra de los principios de democracia interna en términos políticos y económicos, es producto de una visión empresarial que ha adoptado un sector del sindicalismo argentino. Cabe destacar que dicha operatoria se desprende de las privatizaciones de empresas públicas en los noventa, donde dicho sindicato ha resultado cómplice de este vaciamiento.

Hoy Pedraza se encuentra preso, acusado, junto con su número dos, Juan Carlos “Gallego” Fernandez, por la co-autoría intelectual de la operación que se llevó la vida de Mariano, dejó hemipléjica a Elsa Rodriguez, y a que además hirió de bala a Nelson Aguirre y Ariel Pintos.

Por su parte, cabe destacar que la Policía, tanto Bonaerense como Federal, por acción y omisión también resulta responsable de este crimen. Se les adjudica la liberación de la zona para permitir el ataque, el abandono de persona, y la permisión del acercamiento de la patota a los manifestantes que se estaban desconcentrando. A su vez, se los responsabiliza por armar un cerco que protegía a los agresores de la Unión Ferroviaria, y por la omisión de filmar el ataque, cuando el resto del operativo sí se halló registrado.

En ese marco, exigimos el desarrollo de un juicio serio y transparente que permita determinar quiénes son los responsables de la autoría material e intelectual de los hechos, y que se haga justicia por ello. Pero no somos ciegos y sabemos que la dirigencia de la Unión Ferroviaria viene intentando cajonear la causa a través de distintas maniobras. Sobornos a jueces y encargados de sortear el tribunal en que caen las causas, daños de evidencias críticas, fueron algunas de las prácticas implementadas por la cúpula ferroviaria. Aún así, queremos destacar que a pesar de todos estos intentos de desviar el resultado de la investigación, el caso sigue avanzando, y en febrero de 2012 comenzará el juicio por el asesinato de Mariano.

Todo esto nos invita a seguir luchando, entre todos, para democratizar las instituciones, sean éstas empresariales, sindicales, públicas o policiales; con el objeto que representen los intereses del pueblo en vez de los de sus dirigentes.

Lamentablemente, Mariano ya no está presente hoy entre nosotros. Pero su legado nos muestra el camino a seguir: nunca más muertos por luchar!

El Germen | Económicas-UBA
20 de Octubre, 2011.