Queremos comunicarles que la situación de Astarita fue regularizada, el profesor fue designado docente interino y los meses adeudados serán pagos.
Sin embargo, este hecho nos lleva a hacer algunas reflexiones: ¿Cómo es posible que en la Facultad más grande de Latinoamérica puedan tener lugar situaciones como las que vivió Astarita? ¿Por qué hay que llegar hasta este punto? Esto demuestra una profunda desorganización en la gestión.
Pero no nos podemos quedar con solo esa dimensión de este problema, ni con este hecho en particular. La precarización, el manoseo, el desprecio se replica en la situación actual de un gran número de profesores. No podemos hacer oídos sordos a la cantidad de docentes que están en situación de “ad honorem” o en categorías menores a las que realmente merecen, que su nombramiento pende de un hilo, cuyos cursos son sometidos a distintos mecanismo de desgastes bajo la justificación de “errores administrativos”. Todo esto nos obliga a organizarnos, a hacer oír nuestros reclamos, a exigir la regularización, la apertura de los concursos, así como la pronta resolución de los mismos y transparencia en las decisiones de los Departamentos. En este sentido, creemos que las Juntas por Departamentos, donde los propios alumnos puedan elegir sus autoridades democráticamente, donde se haga un replanteo tanto de la situación laboral de los docentes como de las carreras en su conjunto, es esencial si queremos una Universidad que forme profesionales con excelencia académica que aporten al desarrollo del país.
Nuestras banderas continúan siendo las mismas y tomamos este hecho particular para reforzar dichos reclamos. Para eso, convocamos a toda la comunidad académica, docentes, alumnos y graduados; a las demás agrupaciones, a acompañarnos en esta lucha y trabajar en conjunto por la Universidad que anhelamos.
El Germen












