Entrevista a Juan Carlos Propatto

El siguiente texto corresponde a la transcripción completa de la entrevista realizada al Prof. Juan Carlos Propatto (Cuentas Nacionales) para la Revista Plan H N°10 – Edición Aniversario. En la edición en papel de la revista, se incluyó un resumen de la misma.

Entrevista y edición: Pablo Sanches
Desgrabacion: Matias Pisani y Santiago Rodriguez Castro

Plan {h}: ¿Cuál cree usted es el eje del curso y de qué se encarga las cuentas nacionales (CN)?

Juan Carlos Propatto: El eje del curso es el conocimiento de los sistemas integrados de información económica, socioeconómica y social, en el terreno conceptual y metodológico y su aplicación para comprender el alcance y verosimilitud de las variables macro y microeconómicas que utilizamos, así como para realizar un análisis  estático o dinámico de la economía. Este sistema está basado en criterios y conceptos armonizados internacionalmente (p. e. OIT, FMI, BM y UN), producto de un proceso progresivo que alcanzó su perfeccionamiento en la revisión de 1993.

Las CN permiten describir la realidad económica y socioeconómica desde distintos enfoques, en un marco coherente e integrado, requiriendo la articulación de fuentes y metodologías diversas para realizar la mejor estimación posible. En un estadio más avanzado puede ser aplicado, como se señalara, como instrumento analítico.

Dichos enfoques interrelacionan actividades, sectores, conceptos e instrumentos bajo clasificaciones diversas, como por ejemplo entre stocks y flujos (acumulación y riqueza nacional), producción y generación del ingreso, distribución primaria, redistribución y el uso de la renta, transacciones de capital y financieras y la incidencia de aquellas que no se generan en transacciones (ganancias por tenencia y otras variaciones en el volumen de los activos), balanza de pagos, estimaciones a precios constantes o en términos reales, matrices de insumo producto (MIP), de contabilidad social (MCS) e indicadores socioeconómicos y sociales.  Las subclasificaciones permiten profundizar el análisis: por sector, de la distribución del ingreso por nivel socioeconómico, etc.

Resumiendo, el estado actual de las CN, permite tener una visión global de los procesos económicos y lo que ellos generan, así como de las interrelaciones económicas y, al mismo tiempo, de detalle de dichos aspectos, incluyendo la incidencia de las variables financieras y de política monetaria. Así también, lo relativo a los stocks, sean  activos no producidos (tierras, recursos del subsuelo), producidos o capital humano. Temáticas de suma importancia como el medioambiente, educación, salud, investigación y desarrollo y el referido capital humano están incluidos en las visiones ya mencionadas y también mediante MCS, cuentas satélites e indicadores socioeconómicos y sociales para la medición del desarrollo.

Plan {h}: ¿Cree que alcanza con los manuales de cuentas nacionales para entender la problemática de estas o es necesaria una visión más global sobre lo que se intenta medir?

J.C.P.: Los manuales cubren el enfoque conceptual. Los aspectos metodológicos constituyen un renglón imprescindible de estudio, porque son específicos de cada país, aunque existan recomendaciones internacionales complementarias (handbooks).

Así, la visión global parte de lo conceptual y debe ser complementada por los distintos enfoques referidos: de alcances, metodológico y, especialmente, del conocimiento de los desvíos. Este último tema requiere del conocimiento acabado de lo estimado, su aplicación en el país y de las fuentes de información y metodologías aplicadas. La más alta comprensión se logra mediante una permanente visión sistémica (stocks., flujos, socioeconómica, sectorial, etc.). Enunciar un concepto no es lo mismo que comprenderlo en su integridad, lo que se logra con lo señalado, junto a la capacitación práctica y aplicación a la realidad. Para comprender la incidencia de una medida de política desde estos distintos enfoques, se requiere la comprensión integral del funcionamiento del proceso económico.

Uno puede ver a la economía desde la teoría pero también podemos hacerlo desde la realidad. En consecuencia, es este enfoque sistémico y sistemático el que nosotros tratamos de desarrollar permanentemente en el curso, por un lado con ejemplos de lo que va sucediendo en el país (mediante el foro el cuerpo docente sube artículos o documentos que se van comentando en clase), y hacia el final de la cursada, con dicha visión, pasamos revista a las distintas crisis de los ’70 en adelante.  De esta forma podemos utilizar el sistema de cuentas (SCN) como instrumento analítico, para evaluar el impacto de determinadas decisiones y plantearnos qué ocurre en la dinámica, como  la relación stock–flujos vinculado a crecimiento o fluctuaciones económicas.

Plan {h}: ¿Qué bibliografía utilizan en el curso?

J.C.P.: En el terreno conceptual se utilizan opcionalmente los manuales de CN, balanza de pagos, documentos internacionales y locales y los de las estimaciones en nuestro país, que se encuentran disponibles en la página web de la cátedra, o bien un libro de mi autoría elaborado en base a la experiencia en el dictado con el aporte del cuerpo docente y como una necesidad manifestada de muchas camadas de alumnos, las cuales a fines de los ’90 efectuaron sus críticas usando sus borradores. Ambos instrumentos tienen ventajas y desventajas. Los manuales y documentos de origen por su misma esencia, faltando una visión práctica y analítica de la realidad por no ser su objetivo. El libro por tratar de sintetizar estas visiones y el avance en el país hasta 2004, sin llegar a la completitud que da el utilizar manuales.

Para las ejercitaciones prácticas donde hay una carencia de bibliografía, luego de un extenso análisis sobre la conveniencia de brindar los ejercicios resueltos por el riesgo de aplicación en forma mecánica (inútil para lograr la comprensión buscada), se publicó un documento en 2004 (actualizado en 2006) que aborda tres aspectos sustantivos: una guía que explicita el objetivo conceptual que se pretende abordar en cada caso presentado, el desarrollo de casos integrados bajo diferentes ópticas y un glosario detallado de términos de las CN y la balanza de pagos. Se buscó como valor agregado expresar cada método de abordaje y los conceptos esenciales, generalmente 4 o 5, disponer de ejercicios integrados con importante completitud e incorporar el glosario (fue lo más arduo), donde las definiciones integran las referidas en los manuales internacionales.

Como ayuda para aclarar dudas recurrentes, se confeccionó  un documento que recopila las preguntas y respuestas realizadas por los alumnos en los distintos cursos, el cual está disponible en la página web. Considero además que los foros de discusión disponibles permite un trato directo con el docente de gran utilidad.

Respecto al análisis de la realidad, utilizamos documentos específicos y artículos que, como dijera, son puestos a disposición en los foros y aplicados en la enseñanza.

Concluyendo, la metodología del aprendizaje se aborda desde una óptica conceptual, metodológica y de estimación, su consolidación y aplicación sistémica mediante casos prácticos y su aplicación al análisis real mediante los hechos y decisiones concretas.

Plan {h}: Hablando un poco sobre la carrera, ¿Qué espera que los alumnos se lleven estos de la materia? ¿Cómo ve que llegan en cuanto a preparación?

J.C.P.: Lo que yo espero que se lleven de la materia es el conocimiento de los conceptos centrales y razonar en los términos sistémicos que acabo de mencionar antes, esto es, desde la realidad, para confrontar con la teoría, entender y conocer el alcance de las estimaciones a partir de la metodología y fuente aplicada y poder hacer una evaluación crítica. Es relevante poder interpretar el significado de los agregados e indicadores y sus limitaciones y desvíos.

Este enfoque cumple el doble propósito de constituir un medio imprescindible para entender los conceptos aplicados y el alcance e impacto de las formas de estimación, valoración y fuentes y, al propio tiempo, ser un marco central para la comprensión de los procesos económicos. Así, se constituye una forma de análisis que permite elaborar conclusiones que complementan o contrastan las visiones desde la teoría, evaluar las consecuencias de las decisiones y considerar el impacto de las nuevas que se formulen.

En cuanto a la segunda parte de la pregunta, podemos observar dos tipos de alumnos, ya que CN puede hacerse a poco de comenzar la carrera en Córdoba o ya avanzada. En el primer caso, lo positivo de cursarla antes es nutrirse de conceptos que va a utilizar en todas las materias. En el segundo, cursarla cuando uno ya está avanzado permite un aprovechamiento de la materia muchísimo mayor.

Un comentario sobre los estudiantes más jóvenes es el observar la falta de utilización de   documentos centrales de alta completitud como guía de la enseñanza, sino el uso de materiales con distintos puntos de vista, criterio útil y necesario al promediar la carrera o en posgrados, pero que en la formación de base constituye, a mi juicio, una limitación.

Plan {h}: ¿Qué opinión le merece el plan de estudios? ¿Cómo cree que debe ser la orientación de un economista de la UBA?

J.C.P.: Respecto al plan de estudios creo que su contenido comprende los temas esenciales que hacen a nuestra ciencia. Por lo experiencia recogida con los alumnos de  grado y posgrado, observo una necesidad de asignar más tiempo al abordaje de aspectos de la realidad. Por supuesto que no se puede avanzar en este campo sin tener un buen sustento conceptual teórico.

Otro aspecto se refiere a la investigación. Trabajos iniciales sobre aspectos aplicados, permiten anticipar a los estudiantes su desenvolvimiento como graduados, sea que se dediquen o no a ella.

En cuanto al contenido del plan, hay dos asignaturas que estimo importantes para el desenvolvimiento profesional que deberían ser incluidas. Una es Cálculo Financiero Avanzado -actualmente optativa-, más aún, considerando el alto contenido matemático de la carrera. Otra que permite una formación competitiva con otras profesiones es Administración Financiera. Como economistas tenemos que conocer estos contenidos utilizados habitualmente en la vida profesional y ser capaces de interpretarlos.

Estimo importante que se avance en volver a converger en un solo ámbito físico el dictado de los ciclos iniciales porque esto potencia la comunidad académica. Puede existir una facilidad geográfica para los alumnos en los primeros años, pero estoy convencido que volver a la situación de los años anteriores a la instauración del CBC sería un impulso a esa comunidad. Nuestra facultad es la única donde se realizan cursadas de materias de la carrera fuera de la sede central.

Por último, respecto a la orientación de un economista de la UBA, creo que debe estar capacitado en el terreno teórico y aplicado para desempeñarse en el ámbito privado o el público indistintamente, con un  acabado conocimiento en las implicancias económicas y sociales integrales de las políticas y, paralelamente, con un fuerte contenido ético y de responsabilidad social.

Plan {h}: Yendo un poco a lo que es la economía argentina, usted dijo que el sistema de cuentas nacionales es un sistema que coordina información, que por suerte en estos años se ha homogeneizado lo que se quiere medir a nivel internacional, pero que también esta en cada país hacer hincapié sobre que es lo relevante. ¿Qué considera usted relevante para medir en la Argentina?

J.C.P.: El pilar esencial es la construcción del SCN que incluye la economía real y la financiera, mediciones de riqueza y su interrelación con los flujos, junto a mejoras metodológicas y de fuentes de información. En el campo real, hay varias áreas con deficiente información de base como el transporte y las estadísticas de demanda, requeridas por los expertos desde los ’50. Las cuentas de  acumulación no fueron construidas a pesar de la existencia de información, especialmente la financiera. En materia de riqueza, luego de las estimaciones de fines de los ’50, recién se desarrollaron mediciones oficiales de stock de capital en 2005 y, fuera del ámbito oficial,  de riqueza.

Un segundo elemento central es la medición socioeconómica en el marco del SCN. Si bien las directrices internacionales se encuentran atrasadas, no habiendo avanzado hacia recomendaciones más ambiciosas a pesar de que hay herramientas como las MCS,  Argentina, en la revisión del ’60, llegó a integrar la visión de población, empleo, distribución socioeconómica del ingreso por niveles y CN (generación del ingreso y apropiación a nivel de individuo y hogar), lo que necesariamente debe ser retomado.

Un tercer aspecto, es la formulación de los indicadores para la evaluación del desarrollo. Los indicadores sociales no deben surgir, solamente, al momento de realizar un censo (estamos hablando de población, educación, salud, etc.). Tiene que haber una actualización permanente que no se limita a la EPH (Encuesta Permanente de Hogares). Adicionalmente, es relevante la construcción de aspectos de las cuentas de variación de volumen de activos y de ganancias por tenencias, que hoy están en el foco del análisis en el mundo (se profundizó desde la crisis del petróleo de los ’70 y se plasmó en la revisión del ’93). En nuestro país, es relevante el análisis del medioambiente, fundamentalmente recursos naturales (recursos del subsuelo y del suelo en determinadas zonas). De igual forma, la visión regional en la que fuimos pioneros en los ’60.

Por último, el desarrollo de cuentas satélites y MCS permitirían incorporar un profundo estudio de aspectos como la educación y la salud, por mencionar dos de los principales, y comprender los procesos de redistribución del ingreso (estudiando el “de quién, por qué intermedio- a quién”, evaluando las consecuencias de las decisiones).

Plan {h}: ¿Cómo ha sido la evolución del Sistema de Cuentas Nacionales en la Argentina? ¿En qué se avanzó y que es lo que falta?

J.C.P.: Nosotros fuimos referentes internacionales entre el ´50 y el ´65. Llegamos a niveles que hoy los manuales no alcanzaron, como la integración de datos socioeconómicos que comenté y el análisis regional. El desarrollo de algunos indicadores socioeconómicos comenzó a fines de este período. Luego hubo años de mantenimiento y también de retroceso (p. e. distribución funcional del ingreso y construcción del SCN corriente). Desde la revisión del ´86 existió un salto cualitativo tan importante como el de los ´60, aunque limitado a los aspectos reales, que continuó hasta el 2006. Las dos revisiones del producto fueron profundas, la MIP del ´97 fue la primera que estuvo disponible, la preliminar, a los 2 años, siendo que la demora anterior fue de 10 años. Se mejoró sustancialmente la estimación del PIB, se construyeron  series empalmadas, se impulsó el desarrollo de la encuesta de grandes empresas (ENGE) que es la base de las cuentas institucionales, lamentablemente discontinuada (sólo se ha publicado un breve folleto con datos a 2005), se construyó la cuenta de Generación del Ingreso y se llevó a cabo la difusión de bases de datos de la EPH.

Como crítica, no logramos el armado completo del SCN, incluyendo las cuentas de acumulación y las de balances. Los datos financieros están disponibles. Nada obsta entonces a su construcción. Se trata de una decisión estratégica y de asignación de recursos no relevantes para su ejecución. Sí es necesario contar con un cuerpo técnico de excelencia en su tratamiento y análisis de consistencia.

Por ejemplo, en todos los países es dificultosa la construcción de las cuentas relacionadas a Hogares (como productores o consumidores), pero tampoco es un problema insoluble, porque en una primera instancia se puede calcular por diferencia conceptos no captados y luego, a partir de ahí, empezar a estudiar su razonabilidad en términos de coherencia e integridad. Estos procesos de estimación requieren tiempo de análisis. El EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) fue otro paso adelante a comienzos de este siglo y requirió de tres años de prueba.

Cuando hablamos de coherencia e integridad en CN, debemos tener en claro que es un todo interrelacionado. Donde algo falla, impacta en el resto. Si los precios están mal captados, por tomar un caso determinado, el PBI a precios corrientes queda subestimado, la monetización de la economía queda sobreestimada, al igual que los índices de volumen físico en los que se utilizan los precios para deflactar. Quedan subestimadas las mediciones de pobreza e indigencia. Si no tenemos claro cuántos son los ciudadanos que deben ser asistidos y dónde están las zonas de mayor carencia ¿Cómo se los puede asistir correctamente? Considerando aspectos monetarios ¿Cómo se establece un elemento fundamental de las políticas monetarias como el nivel de monetización cuyo cálculo se realiza en base al PIB a precios corrientes en estas circunstancias?

Por ello, un análisis abarcativo de las problemáticas económicas, socioeconómicas y sociales sólo se logra construyendo el SCN en su sentido más amplio, vertebrándolo con otros indicadores sociales.

Desde 2007, el deterioro del Sistema Estadístico Nacional constituye un grave problema, al afectar la generación de indicadores de todo tipo, y consecuentemente el análisis para la generación de políticas y decisiones y, obviamente, el ejercicio de nuestra profesión.

Es una prioridad esencial para nuestro país la reconstrucción de la confianza que logró el esfuerzo sostenido por varias décadas de camadas de profesionales y expertos y el reconocimiento internacional del Instituto. Como en otros órdenes, la confianza se construye a lo largo de mucho tiempo y desaparece rápidamente.

La publicación en noviembre/09 de la Academia de Ciencias Económicas: Sistemas Estadísticos, Aportes para una Estrategia, realizada junto con prestigiosos profesores de la UBA y colegas de nuestra profesión da acabado detalle de mi punto de vista sobre el particular.