
El presente boletín intenta ser una herramienta para canalizar ciertas inquietudes que percibimos desde la agrupación con respecto a la carrera de Administración. De ninguna manera consiste en un análisis acabado y definido acerca del tema, sino que más bien constituye una apuesta a abrir el debate tanto hacia dentro como hacia afuera de la facultad, es decir poniendo en blanco sobre negro lo que estamos estudiando, con qué lo estamos haciendo y para qué.
¿Qué estudiamos?
Licenciatura en Administración de Empresas. Destruyendo mitos.
Esta parecería ser nuestra carrera, no? Pero no lo es en realidad: se llama Licenciatura en Administración, a secas. Este fallido que solemos tener los estudiantes y docentes no es casual, sino que forma parte de la cultura de nuestra especificidad, donde la mayoría de los contenidos versan sobre empresas. Entonces, si sólo nos hablan de administración y de empresas, no es descabellado que pensemos que la carrera se llama Administración de Empresas.
Esto no es sólo un tecnicismo referente al nombre de la carrera, ni un simple problema de denominación: se trata de dejar al descubierto una falta importante de contenidos en nuestra carrera.
Supuestamente la Licenciatura en Administración nos forma para poder desarrollar nuestra profesión tanto en el sector privado como público, desde un microemprendimiento hasta el Estado Nacional. Ahora bien, ¿Consideramos que realmente nos están brindando las herramientas necesarias para ello, o bien se está haciendo algún tipo de favoritismo por algún sector de la economía en particular?
Parecería ser, por la enseñanza que nos están dando, que solamente hay empresas, y para colmo, muy grandes. Pero nosotros sabemos que hay más organizaciones: organismos públicos, empresas públicas, PYMES, empresas familiares, cooperativas, asociaciones civiles, fundaciones, mutuales, entre otras. ¿Y todas éstas? Deberían ser tenidas en cuenta, no? ¿Qué clase de Administradores de las Organizaciones estamos formando cuando dejamos de lado a toda esta gama de entidades organizativas?
¿Con qué estudiamos?
Materia prima
Todo este conocimiento que vamos adquiriendo y con el cual nos forma la facultad proviene básicamente de dos fuentes. Por un lado de la bibliografía y por el otro del dictado de las clases por parte del cuerpo docente.
En cuanto al material de estudio, ¿A cuántos de nosotros nos ha tocado nutrirnos de manuales yankis traducidos en México, con ejemplos que difícilmente podamos aplicar en nuestro contexto, y con un vocabulario que nos es totalmente ajeno? Particularmente en la carrera se hace un fuerte hincapié en el tema de la cultura, tomando como precepto esta idea de que “cada organización es un mundo”. Entonces, ¿Cómo puede pretenderse que importemos estos conocimientos y los volquemos a nuestra realidad diaria, si nosotros tenemos otro idioma, otra historia, otras creencias, otras etnias, en definitiva, otra cultura? Ejemplares como “Sistema de Información Gerencial” (Laudon&Laudon), “Administración de los Recursos Humanos” (Bohlander&Snell), “Administración de Operaciones” (Krajewski&Ritzman), “Comportamiento Organizacional” (Robins), por citar solamente algunos títulos, constituyen una clara muestra del material bibliográfico que utilizamos en la carrera.
Para nosotros la educación constituye una herramienta clave para la transformación social, entendida no sólo desde una perspectiva académica sino más bien como formadora de la personalidad. Es por esto que consideramos que los docentes cumplen un rol fundamental, debiendo además de impartir conocimiento específico, abrir el debate sobre éste, con el fin de que podamos repensarlo, evitando así que nos transformemos en meros autómatas que reproducen un discurso vacío de entendimiento y razón. De esa forma nunca podremos comprender la realidad que nos rodea y menos aun producir nuevos saberes que se adapten a los contextos venideros.
¿Para qué estudiamos?
Misión: Homo economicus
La educación que hoy en día estamos recibiendo está focalizada en una determinada matriz de pensamiento, que nos ayuda a seguir reproduciendo este sistema que excluye (más que incluye), y que naturaliza la pobreza, la inequidad y la desigual de oportunidades, asumiéndolas como daños colaterales; y que lamentablemente se encuentra lejos de brindarnos las herramientas necesarias para revertir esta situación.
¿Qué tenemos que ver los administradores en todo esto? Mucho. Es un problema que nos compete a todos por igual, y cada uno desde su especificidad y desde su lugar tiene la posibilidad de luchar para poder lograr una sociedad más justa.
Sin administradores que se encarguen de dirigir al Estado como herramienta motorizadora de la economía, ¿Cómo vamos a poder progresar como país? Sin administradores realizando o asesorando microemprendimientos desde cooperativas, o bien a partir de fundaciones que velen por el cuidado del medio ambiente, ¿Cómo vamos a lograr un desarrollo sustentable para todas y todos?
Por todo esto y mucho más es que necesitamos de administradores que tengan una formación integral y de calidad, acorde a las necesidades de nuestro país, y que rompan con su subordinación a los requerimientos de unas pocas empresas multinacionales, privilegiando así los intereses del conjunto de la población.
Curiosidades de la carrera
Licitación de FAQs
- Si nos enseñan en la “Teoría del Aprendizaje” que la organización aprende de sus errores, ¿Por qué existen normas de cátedra que prohíben ver las correcciones de los exámenes (salvo que estén aplazados)?
- ¿No sentiste que hay temas que los viste en al menos tres materias en toda la carrera? Por citar sólo algunos ejemplos, encontramos el caso de “VAN y TIR”, “Punto de equilibrio”, “Teoría de las necesidades”, “Análisis FODA”, “Cultura y comunicación”, y la lista sigue…
- ¿No te pareció que el primer parcial de Administración del Personal es igual al segundo de Sociología de las Organizaciones?
- ¿Viste que los TPs de integración de las materias son todos prácticamente iguales?
-¿Nunca te pasó que el profesor titular vino el primer día nada más y después te dieron clases 5 auxiliares-docentes, que cursaron la materia el cuatrimestre anterior, que no sabían qué había dado el otro, con lo cual el desorden era tal que tuviste que abandonar la materia?
- Si hay una materia que se llama “Administración Pública”, ¿Por qué no hay una que se llame “Administración Privada”? ¿Será que lo vemos corrientemente?
Propuestas
- Instauración de Juntas por Departamento (ver Revista Plan H Nº6 en nuestra página web).
- Utilización de bibliografía nacional o al menos latinoamericana.
- Reforma del plan de estudios que incluya realmente el tratamiento de organizaciones del sector público, microemprendimientos y tercer sector.
- Agregar a la currícula de materias obligatorias a “Economía y Administración de Cooperativas y Otras Entidades de la Economía Social” y “Administración Pública”, hoy en día optativas.
- Regularización de la situación docente.
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